jueves, 13 de octubre de 2011

La Vida en la Costa Oeste (Día 11)

La pileta del piso 8
A la mañana nos fuimos a un Outlet gigante que queda cerca del hotel. Compramos algunas cosas, pero la verdad no demasiado, los precios están más altos de lo esperado. Nos morimos de calor caminando entre los negocios, ya que era un outdoor shopping.
Cuando volvimos al hotel decidimos que lo mejor sería relajarnos un poco, y poder descansar de tantas idas y vueltas. Encaramos para el piso 8 donde se encuentra la pileta, y nos tiramos en sendas reposeras. Es increíble como se logra la ilusión de intimidad en una pileta que queda en el octavo piso de un hotel que cuenta con mas de 24 plantas. Realmente la situación era inmejorable, sol, reposeras, pileta (a la cual nos metimos, para descubrir que era de agua salada), tragos (un daikiri de banana y una Bud light sabor ¡lima!), y un poco de música.
La vista desde el piso 109
La vista desde el observatorio panorámico del piso 108 de la torre es increíble, sobre todo si uno lo ve de noche. El ascensor tarda apenas unos segundos en depositarnos en tales alturas. Se ve la ciudad del pecado iluminada en todo su esplendor. Subimos un piso más hasta la terraza, allí además de tener una mejor vista aún se practican juegos realmente extremos. Se puede saltar al estilo bungee jumping los 109 pisos, podes subirte a una pequeña montaña rusa que te lleva hacia el abismo, a un elevador que te sube y baja a gran velocidad, o a una mano giratoria (obviamente sobre la nada misma). Por supuesto que ninguno de los dos se iba a subir a juego alguno (ni borrachos).
Ya entrada la noche hicimos otro recorrido por los casinos, esta vez nos sorprendimos con los artistas en vivo del Circus Circus, la majestuosidad del Palazzo, los canales y paseos en góndola del Venetian, los jardines del Mirage, y el estilo de Planet Hollywood. Y hasta tuvimos tiempo de observar un nuevo espectáculo de aguas danzantes del Bellagio, esta vez al ritmo del All That Jazz.
Mañana nos queda abandonar la ciudad, camino a Yosemite.
Los canales del Venetian

miércoles, 12 de octubre de 2011

La Vida en la Costa Oeste (Día 10)

No hay palabras que puedan describir la sensación que a uno le produce estar parado en el borde del Gran Cañón del Colorado. Entusiasmo seguro, sorpresa también, pero quizá la palabra más adecuada sea maravillado. Al entrar al parque nacional nada parece insinuar la llegada al Cañón, pero sin embargo ahí está, haciendo su abrupta irrupción. Cualquier descripción que intente realizar, no le va  a hacer justicia, y ni siquiera creo que las fotos puedan reflejar lo que uno ve. Realmente es algo que todo el mundo debería visitar. Lástima que cueste tanto llegar.
Vista del Gran Cañón
El Cañón tiene mas de 440 km de tamaño (tiene aproximadamente 6 millones de años de antigüedad, y se formo, entre otras cosas, producto de la elevación de placas tectónicas, la erosión y cierta actividad volcánica), con lo cual solo pudimos recorrer una pequeña parte. Por razones de tiempo, que no solo es tirano en la TV, sino también en este tipo de viajes, no pudimos ver más. Igualmente alcanzó para dejarnos con la boca abierta.
Pasadas las dos de la tarde (arribamos al Cañón a las 10), decidimos partir. Almorzamos en un pueblo diminuto distante 5 millas del parque, llamado Tusayan, y luego tomamos la ruta nuevamente.
Fremont Experience, la calle techada
Después de un largo viaje llegamos a Las Vegas. De movida nos deslumbraron las luces de la ciudad. Paramos en el Stratosphere, un hotel que tiene una torre de 109 pisos a la que uno puede subir a tomar algo, participar de algunos juegos y tener una panorámica de la ciudad, aún no subimos pero seguramente en el próximo post habrá novedades.
A la nochecita salimos a pasear por la ciudad. Primer parada Fremont Experience. Se trata de una calle peatonal que esta techada, en la que hay shows de música en vivo, casinos y lugares para comer. Fue el lugar en el que comimos mejor y más barato desde que llegamos a EEUU.
Luego, y ya rondando las 12 de la noche partimos hacia Las Vegas Blvd, donde todos los casinos y hoteles importantes de la ciudad nos esperan en fila. Entramos a algunos de ellos. El Belagio se destaca por su espectáculo de aguas danzantes al ritmo de Sinatra, el París por su reconstrucción de esas hermosas calles francesas en su interior, y el Caesar's Palace por su estilo romano.
Todo esto que estamos viendo me lleva a pensar que nuestro viajes es un camino lleno de contrastes. De las grandes ciudades, a los pequeños pueblos, de imponentes construcciones a maravillas naturales, y de los complejos entramados de la industria del entretenimiento a la simpleza de lo natural.

martes, 11 de octubre de 2011

La Vida en la Costa Oeste (Día 9)

Con un lagrimón pendiendo de nuestros ojos abandonamos Los Angeles. En un principio pensábamos que sería camino a Las Vegas. Sin embargo, hubo un cambio de planes de último momento, y decidimos encarar directo para el Gran Cañón.
La habitación del hotel en Williams
Es increíble como vuela el tiempo, al igual que las millas, cuando uno está en la ruta. Esta vez tomamos la Ruta Interestatal 40. Si bien los paisajes no son tan imponentes como los de la Ruta 1, igualmente ofrecen vistosas imágenes por momentos desérticas, montañosas y sobre todo rocosas. La ruta nos lleva desde California hasta Arizona, estado donde se encuentra el Cañón.
Almorzamos en un pequeño pueblo perdido al este de California llamado Needles. Mayormente tiene estaciones de servicio y locales de comida rápida. Está claro que el pueblo sobrevive de la gente en tránsito.
La hora de llegada al Cañón era pasadas las 6 de la tarde, con lo cual decidimos que lo mejor sería pasar la noche en un pueblo cercano y arribar al parque nacional mañana a la mañana para poder recorrerlo con mayor tranquilidad. Es así como dimos con Williams, un pueblo diminuto enclavado en los márgenes de la histórica Ruta 66 (la cual cruza de Este a Oeste el país). Imposible no tararear la versión de Pappo del clásico tema rockero. Realmente es un enclave pintoresco que permitirá reponer pilas para seguir con nuestro viaje en la mañana.

La famosa Ruta 66

lunes, 10 de octubre de 2011

La Vida en la Costa Oeste (Día 8)

Walt Disney Concert Hall
Esta mañana nos decidimos y fuimos a conocer el centro de Los Angeles. La primer parada fue el Walt Disney Concert Hall, lugar destinado a conciertos de música clásica y ópera, que lleva el nombre del bueno de Walt porque su viuda donó los fondos con los que se comenzó a construir.
Luego recorrimos a pie el Civic Center, donde además de edificios antiguos e imponentes, tuvimos la oportunidad de visitar la Catedral, en la cual solo nos quedamos unos minutos ya que al ser domingo a la mañana, estaban impartiendo misa.
Al llegar al City Hall, pudimos comprobar que la protesta no es solo cosa argenta. A los costados del edificio se acumulaban gran cantidad de carpas que albergaban a los protestantes, y se podían ver gran cantidad de consignas escritas en pedazos de cartón.
Staples Center
Las calles del centro estaban cortadas, debido a un evento llamado CicLAvia, en el cual cientos de personas se paseaban en bicicleta, rollers o skate.
Después de ese pequeño recorrido, fuimos hacia el Staples Center, hogar de Los Angeles Lakers, entre otros. Solo pudimos recorrerlo por afuera e ingresar a la tienda de regalos. El calor, para esta altura del mediodía, era realmente agobiante.
Almorzamos y pasamos la tarde en las playas de Venice Beach. Seguramente cualquier lector las conozca, ya que fueron el escenario durante años de las serie Baywatch. Al caminar por el borde del mar, mojándonos los pies, era imposible no imaginar a Mitch Buchanan corriendo con su short naranja (aunque realmente es mejor imaginarse a Pamela Anderson o Carmen Electra, ¿no?). Las playas son amplias, el agua helada, y está lleno de gaviotas.
Por último, fuimos a cenar la mítico Rainbow Bar, lugar en el que se juntaban gran cantidad de rockeros a fines de los sesenta y principios de los setenta para parrandear, entre ellos Led Zeppelin. Es un gran lugar para cualquier amante del rock.
Mañana abandonaremos Los Angeles, con destino al Gran Cañón!

Venice Beach


domingo, 9 de octubre de 2011

La Vida en la Costa Oeste (Día 7)

Si hay algo que los Yankees dominan es la industria del entretenimiento. De todo hacen un show, merchandising e intentan vender todo. En nuestros distintos recorridos eso nos quedó más que claro. Hoy agregamos una prueba más a nuestro razonamiento.
City Walk en Universal
Los Estudios Universal son una fuente inagotable de entretenimiento. No solo por las películas y series que nos brindan día a día, sino también por sus parques temáticos. Uno de ellos esta en Orlando, el otro, como no podía ser de otra manera, en Hollywood.
Hacia allí nos dirigimos después del desayuno. Realmente al llegar el espectáculo es deslumbrante, ellos lo llaman City Walk, y no es más que la previa al parque, con todo tipo de negocios gastronómicos, y de recuerdos.
Los Blues Brothers en acción
Lamentablemente es dificilísimo, cuando no imposible, recorrer todas las atracciones del parque en un solo día. Y por más que lo intentamos, fallamos en nuestro cometido. Sin embargo, pudimos hacer la mayoría. Hay para todos los gustos, para los amantes del vértigo están las montañas rusas de Jurassic Park (de agua), La Momia y Los Simpsons (esta última no la hicimos, porque ya el marca paso no resistía (?)), para los que gustan de acción están los espectáculos de Waterworld (simplemente excelente y bastante húmedo), y Terminator 2 3D, quienes se relamen por buena música también tienen su espacio, el show de los Blues Brothers es realmente muy bueno, para los que les interesa saber que hay del otro lado de las películas tienen un espectáculo de efectos especiales (didáctico y sobre todo muy divertido), para los fanáticos del terror ingresar en la Casa del Horror puede resultar estimulante, sin embargo le sacará un alarido hasta al más valiente. Los más chicos también tienen su espacio, el show de Shrek en 4D los va a dejar maravillados (por supuesto que a los más grandes también).
Por último, quisiera mencionar la atracción que más disfruté. Se trata del tour por los estudios, que lejos de ser convencional, permite que nos metamos dentro de las películas. Incluye el tan publicitado juego de King Kong en 360 3D, cuya calidad es suprema, y otras demostraciones que preferiría no contar para no arruinarle la sorpresa a futuros concurrente. Basta con decir que incluyen terremotos, lluvia, tiburones, y alguna otra cosita más.
Un día agotador, pero altamente satisfactorio!
El Motel Bates en el Tour por los estudios

sábado, 8 de octubre de 2011

La Vida en la Costa Oeste (Día 6)

Jardines del Getty Center
Arrancamos temprano con rumbo a Beverly Hills, un barrio que, de no ser por los autos que pasan de vez en cuando, parece un set de filmación. Las casas son enormes, altas palmeras adornan las veredas (tal y como todos hemos visto en las películas) y los autos son caros. Un lindo lugar para vivir, pero seguramente inaccesible para el común de los habitantes de L.A.
A veces un millonario hace una obra de bien y deja un legado para la posteridad. Tal es el caso de Paul Getty, quien ideó el Getty Center, un complejo en las alturas que cuenta con una galería de arte y hermosos jardines, y es totalmente gratuito (excepto por el estacionamiento). Al dejar el auto, hay que tomar una especie de pequeño tren eléctrico que nos deposita en el centro. Incluso para aquellos que no entendemos demasiado de arte, escultura y pintura, es un lugar digno de visitar, pasear por sus jardines y recrearse con la vista de Los Angeles.
Warner Bros.
Para los amantes del cine, un lugar de visita obligatorio son los estudios de la Warner Bros. Nos permitió sumergirnos durante más de dos horas en el mundo de fantasía del celuloide. El recorrido por los estudios permite apreciar todo tipo de sets, lugares donde nuestras películas y series favoritas se filmaron. También se puede tener acceso a un museo de vestuarios de distintas películas, una muestra de los autos más famosos de Hollywood e ingresar a distintos estudios como el de la serie Chuck o al mismísimo Central Perk de Friends. Realmente pasamos momentos excepcionales.
Para terminar, cuando la tarde tocaba su fin, fuimos al Observatorio Griffith, en donde se pueden obtener las mejores vistas de la ciudad. Y que mejor que hacerlo con el atardecer de fondo. Además cuenta con un museo de astronomía interactivo sumamente interesante.
Luego de todo el recorrido llegamos exhaustos al hotel, donde nos disponemos a cenar.
Atardecer en el Observatorio Griffith

viernes, 7 de octubre de 2011

La Vida en la Costa Oeste (Día 5)

Si sumamos playa + palmeras + sol + arquitectura colonial y le agregamos montañas, seguramente el resultado obtenido sería Santa Barbara. Un pintoresco pueblo en el cual pasamos la noche, y aprovechamos para conocer un poco en la mañana.
Temprano decidimos seguir nuestro viaje hacia LA. Pero antes las últimas dos escalas del viaje: Malibu y Santa Monica.
Casas en Malibu
Estar en Malibu, y ver esas mansiones apostadas en las sierras es realmente impactante. Recuerda a Two and a Half Men, es casi como si esperásemos que a cada balcón se asome Charlie Sheen. Las playas son más cortas que en Santa Barbara, y al igual que allí, mucha gente las elige para hacer surf. Se nota claramente que es un lugar donde habita mayormente gente adinerada.
Las playas de Santa Monica
Mención aparte merece Santa Monica. Siguiendo con el estilo de las anteriores no faltan palmeras, algún boulevard, y playas. Esas eternas playas californianas, con varias canchas de beach volley que solemos ver en las series y películas norteamericanas. Además, y al igual que San Francisco y Monterey, cuenta con un muelle en el que se pueden comer productos del mar, comprar souvenires y divertirse en un pequeño parque de diversiones.
Finalmente, pasadas las dos de la tarde llegamos por el Santa Monica Blvd a Hollywood, donde queda nuestro hotel. Pasamos el resto de la tarde paseando por Hollywood Blvd, y maravillándonos con todas las atracciones que estaban esperándonos.
El Paseo de la Fama incluye infinidad de estrellas grabadas con los nombres de distintas celebridades. Algunas realmente nos resultaron desconocidas, otras sumamente familiares, nombres como Chaplin, B.B. King, Michael J. Fox o Jimi Hendrix, entre muchísimos otros, tienen su merecida estrella. Siguiendo el camino de las estrellas visitamos el Teatro Chino, en cuya vereda se encuentran grabados en el cemento las manos, pies y firmas de algunas de las más importantes estrellas del cine, como ser Clint Eastwood, Steven Spilberg o los chicos de Harry Potter. A su lado, se encuentra el Kodak Theater, lugar donde cada año se entregan los premios Oscar.
Tuvimos tiempo también de sorprendernos y divertirnos con las estatuas de cera del Museo Madam Tussauds. Un lugar en donde podemos pelear contra Rocky, compartir un banco de plaza con Forest Gump, caminar por los techos junto a Spiderman o sentarnos en la mesa de Don Corleone.

¡Esto es todo por hoy!