sábado, 8 de junio de 2013

Ciudad

La ciudad tiene zonas que nos son ajenas. Calles desiertas, pintorescas casas, lúgubres fábricas abandonadas. Misterios aquí y allá, reservados solo para pocos conocedores.

La ciudad tiene leyendas, relatos, parte de una mitología compartida, y al mismo tiempo lejana. Mensajes a la deriva como botellas en el mar.

La ciudad tiene ojos, bocas, rostros desconocidos y sin embargo familiares. Puñales de tango y rock. Sobretodo sensaciones que corren por sus venas, en toda su extensión.

La ciudad respira, late, vive al compás de millones de almas. Se esconde, florece, puede ser cruel o solidaria, cobijar o dar la espalda, iluminar o fagocitarnos en las sombras.

La ciudad devora. Contradictoria y en silencio, la ciudad espera…

domingo, 26 de mayo de 2013

Esas muertes justas

No celebramos la muerte. Quizá en otros tiempos, otras culturas o civilizaciones morir sea digno de festejo, pero no acá. Será porque nos aferramos a la vida, queremos ser y permanecer.
Sin embargo, ese sentimiento no impide que algún deceso nos parezca más o menos justo, sin alegría ni satisfacción. Este año se produjeron dos muertes de estas características, la muy reciente de Jorge Rafael Videla, una de las personas más nefastas en nacer en suelo argentino, y la de José Alfredo Martínez de Hoz.
Uno de los principales ideólogos del terror vivido en la última dictadura el primero, y uno de los responsables de la debacle económica, el segundo, ambos representan un modelo de país y sociedad en el que no quisiera que nadie tuviera que vivir.
Entre los dos (pero no solos), no solo se encargaron de dirigir el destino político y económico del país en su etapa más oscura (y con resultados execrables, debiera agregar), sino que además lo hicieron en forma ilegítima, usurpando lo que por derecho no les correspondía, utilizando un poder que el pueblo nunca les otorgó. El asesinato, la desaparición de personas, la apropiación ilegítima de bebés, el comienzo de la destrucción de la industria nacional, el fomento de la especulación financiera, el miedo, todas situaciones que se las debemos a, entre otros, estos dos personajes infames.
En sus últimos años de vida la condena social fue fuerte, y en el caso de Videla, también la Justicia hizo su trabajo, aunque muy tarde y muy lento. El arrepentimiento nunca fue su fuerte, y sostuvieron sus ideas (no pueden ser llamados valores) hasta las últimas consecuencias. A tal punto fue así que el exdictador llamó hace pocos meses a una nueva toma del poder por medio de las armas. Me pregunto cómo definir a una persona así, quizá cada uno tenga una respuesta. En mi caso es simple, coloquial y un poco grosera: HIJO DE PUTA.
El mundo no es mejor sin tenerlos entre los vivos, ya que lo que hicieron, el daño infligido, no puede recuperarse, ni borrarse, y mucho menos olvidarse. Pero si, tal vez, se trate ahora de un mundo más justo. Queda en los vivos trabajar para que cosas como esta no ocurran nunca más, para que la palabra dictadura quede relegada solo a los libros de historia (que es donde pertenece hace 30 años), y para que esta clase detestable de individuos no se adjudiquen nunca más lo que no les pertenece.

domingo, 12 de mayo de 2013

Tesoros en las profundidades del púrpura


El objetivo de este post es muy simple: revisar entre mis recuerdos y gustos, y seleccionar mis diez temas preferidos de una de las bandas fundacionales del Heavy Metal, me refiero a la banda inglesa Deep Purple.
Muchas veces menospreciada, se trata de una de las grandes agrupaciones del metal. De composición sumamente cambiante, su alineación más recordada es la integrada por Ian Gillan en voz, los geniales Ritchie Blackmore en guitarra y Jon Lord de piano, y una sólida estructura formada por Roger Glover en bajo e Ian Paice en batería. Otros participes importantes fueron el cantante David Coverdale, el bajista y cantante Glenn Hughes, y los guitarristas Tommy Bolin y Joe Satriani.
Basta de cháchara y vamos a las canciones, las cuales se encuentran presentadas en orden cronológico, sin prelación de preferencia alguna.

Black Night: Publicada originalmente como sencillo en el año 1970 con Speed King y Living Wreck como lados B, alcanzó el segundo puesto en los charts ingleses, y se trata del mayor puesto logrado por un simple de la banda. Se grabó para acompañar la salida de su disco In Rock, editado ese mismo año, aunque no formó parte de él. La composición se originó en una línea del bajo de Roger Glover inspirada en la versión rockera del clásico de George Gershwin, Summertime, que en 1962 había editado Ricky Nelson. Se trata de una obra muy festejada y coreada en los recitales, en parte por esa deliciosa línea de bajo. Bandas como The Fall o Metallica y solistas de la talla de Bruce Dickinson han tocado versiones de la canción.

Child In Time: El tema forma parte del quinto larga duración de la banda, In Rock, editado en 1970. De una duración superior a los 10 minutos, representa uno de los mayores desafíos afronta técnicos afrontados por un cantante de Heavy Metal al incorporar esos climax con aullidos y gritos “afinados”, excelentemente interpretados por Ian Gillan. La base del tema está compuesta por un solo de Lord en órgano Hammond. También merece la pena destacar el intenso solo de guitarra de Blackmore. La temática de la obra es bastante oscura, al igual que su instrumentación, y está basada en la muerte del padre del violinista David LaFlamme (miembro de It’s a Beautiful Day, banda coetánea) durante la Guerra Fría, y en el sufrimiento que eso le provocó. Se trata de una de las primeras grabaciones de Heavy Metal, que además incorpora tintes progresivos, y de la primera obra compuesta por la formación clásica de la banda.

Strange Kind of Woman: Editado en 1970 como adelanto del sexto LP de la banda (con I’m Alone como lado B), fue incluido posteriormente en la placa Fireball al año siguiente solo en su edición norteamericana. La letra narra la historia de una prostituta, y de uno de sus clientes que enamorado trata de que deje sus hábitos, cuando luego de mucho esfuerzo consigue y ambos pueden vivir su amor, ella termina muriendo. Ian Gillan cuenta que no se inspiró en una mujer en particular, sino en una serie de emociones y desilusiones vividas. En su versión en vivo, grabada en la placa Made in Japan, hay un interesante duelo de voz y guitarra propuesto por Gillan y Blackmore que formaba parte de la idea original, pero fue cortado para su edición en formato sencillo.

Fireball: Se trata de la canción que abre el disco homónimo, que vio la luz a mediados de 1971. Ese mismo año fue editada como simple con Demon’s Eye y Anyone’s Daughter como lados B. Es un rock furioso que comienza con el ruido del aire acondicionado del estudio de grabación, para luego darle entrada a los golpes de batería de Ian Paice. Entre sus características distintivas se puede mencionar que es uno de los pocos temas de la banda que no tiene solo de guitarra (pero si de bajo y órgano), y en el que Paice toca con doble bombo. La letra nos plantea como metáfora a una mágica mujer llegada de otro mundo, como una bola de fuego, que enamora al narrador. Su composición se basa ligeramente en una experiencia de Gillan con una mujer que representaba, según sus palabras, “un verdadero misterio”.

Highway Star: En 1972 se dio a conocer el que hasta hoy es el disco más emblemático de Purple. Me refiero a Machine Head. “Estrella del Camino”, como se conoció por estas latitudes, era el track de apertura de dicho álbum. Cuenta la leyenda que en un viaje en micro un periodista le pregunto a los miembros de la banda cómo componían sus temas. Para demostrarlo Blackmore comenzó a tocar un riff, al cual se acopló Gillan con una letra improvisada. El germen de la clásica canción estaba sembrado. Algunos datos destacables: se trata de la obra con tempo más acelerado del disco, el largo solo de guitarra está inspirado en la música clásica, y el de órgano en Bach, y por años fue la apertura de sus shows en vivo. La letra aborda temas recurrentes del hard rock como las mujeres y los autos. Faith No More, Dream Theater, Buckcherry y Alter Bridge son alguna de las bandas que han grabado covers de este clásico.

Smoke on the Water: Parte fundamental de Machine Head, es la obra más reconocido del grupo a nivel mundial. Su característico riff es conocido incluso por gente que no conoce al tema o a la banda. Además fue el lado A de un SP lanzado en 1973, cuyo lado B era la versión en vivo de la misma canción. La letra está basada en una historia verídica, vivida por los miembros del grupo cuando estando en Montreaux, Suiza, un incendio provocado por una bengala lanzada por el público consumió el Casino donde estaba tocando Frank Zappa con sus Mothers of Invention. Su introducción es de una simpleza tal que muchos principiantes comienzan a aprender a tocar la guitarra con esos acordes. Bandas importantes como Black Sabbath, Sepultura o Iron Maiden, y solistas como Santana han realizado versiones del track en cuestión.

Lazy: Tercer y último tema de Machine Head incluido en esta reseña, también fue editado como simple en 1973 con su versión en vivo como lado B. Con una duración que supera los 7 minutos, es la obra más larga del LP. La canción es una de mis preferidas de Purple de todos los tiempos. La calidad de la interpretación, el excelente riff, los duelos entre el Hammond de Lord y la guitarra de Blackmore, la destreza vocal y los toques de armónica de Ian Gillan, los toques progresivos cercanos al jazz (sobre todo presentes en las versiones en vivo, que suele superar los 10 minutos), hacen de este un tema genial. La letra, breve, describe la conducta de un simple haragán. El solo de Ritchie Blackmore es considerado por la revista especializada Guitar World, como uno de los mejores 100 solos de la historia del rock (ocupa el puesto 74).

Burn: Perteneciente a la placa homónima editada a comienzos de 1974, es la primera obra realizada por la nueva alineación de la banda, en la que Gillan y Glover, fueron reemplazados por David Coverdale y Glenn Hughes respectivamente (que demostraron estar a la altura de las circunstancias). Ese mismo año fue lanzada como simple, con Coronarias Redig como lado B. Es otra muestra de la facilidad con la que Purple podía crear riffs inolvidables. La letra, de tintes apocalípticos, narra la historia de una mujer maldita, cuyas predicciones no fueron tomadas seriamente, y terminó haciendo arder el pueblo en llamas con solo un movimiento de sus manos. Si bien el track ocupó un lugar importante en los shows en vivo, con la vuelta de Gillan se dejó de tocar ya que el cantante decidió no cantar temas de la etapa Coverdale, aunque luego al abandonar la banda nuevamente y ser reemplazado por Joe Lynn Turner, fue recuperado.

Mistreated: La segunda canción elegida de la placa Burn es lo más cercano a un tema clásico de blues que Purple alguna vez compuso, influencia directa de los nuevos integrantes de la banda. Blackmore había comenzado a componerla en la época de Machine Head, sin embargo no fue hasta que Coverdale le puso la letra, dos años después, que terminó saliendo a la luz. Es el único tema del disco en el que David canta toda la letra, ya que en el resto cuenta con la colaboración de Hughes. Sobre su grabación Coverdale cuenta que le costó, porque quería transmitir distintos sentimientos y generar empatía en el escucha. La letra nos presenta a un personaje que se siente maltratado, abusado, confundido y abandonado por una mujer. Tanto Coverdale como Blackmore la siguieron interpretando al abandonar la banda, con sus nuevos proyectos, Whitesnake y Rainbow respectivamente.

Perfect Strangers: Parte integrante del disco homónimo de 1984, supone la vuelta al ruedo del grupo luego de separarse en 1976, esta vez formado por sus integrantes clásicos. Nuevamente el riff inicial y que recorre la canción merece ser destacado. A pesar de no tener solo de guitarra (ni tampoco de órgano), es uno de los temas favoritos de Ritchie Blackmore. La letra de tintes existenciales, parece una conversación entre dos encarnaciones del mismo ser (una pasada y otra presente), que comparten experiencias y sentimientos, pero deben permanecer como dos perfectos extraños. En 1985 fue editada como SP con Son of Alerik como B-side. Dream Theater en su disco A Change of Season registró una gran versión del tema.

Así concluye nuestro recorrido por esas grandes canciones que fueron dando forma a Deep Purple. Si te gusta el metal y no las escuchaste, estas en deuda con la historia. Si te gusta la música, más allá de los géneros, es una buena oportunidad para adentrarse en una de las agrupaciones más importantes de la etapa clásica del rock. 

jueves, 25 de abril de 2013

Cavilaciones

Oscuro
Siento tu aliento
Tu presencia en la negrura
¿Es que todo el tiempo estuve cerca de vos?

Olvido
Para poder vivir
Seguir tus injustas reglas
¿Fue tan solo una pobre ilusión etérea?

Cerca
Siempre al acecho
Una simple danza azarosa
¿Me alcanzaran los días para poder renacer?

Fragmentos
Voces, rostros, luz
Tiernos retazos de un ser
¿Dónde vamos a estar cuando el frio nos abrace?

¿Seguirán jugando, riendo, bailando sobre vos?

jueves, 11 de abril de 2013

Casitas Inundadas

Buenos Aires la lluvia cae
Buenos Aires casitas inundadas a votar.

Ojos de agua sobre la ruta 2
No hay poesía en este atardecer
Flotando el animal
No hizo pie en el trigal
Suben los bichos y baja el cereal.

(Casitas inundadas, a votar, 2002, Vengo del Placard de Otro, Divididos)

Y por una vez (y no podemos decir que sea la única, ni la última) la naturaleza puso en pausa esa habitual benevolencia con que trata a los porteños (y no tanto), y se despachó con intensas lluvias en un corto período de tiempo, logrando en forma literal lo que por nosotros mismos ya habíamos conseguido en sentido figurado, que el agua nos tapara. 
No es necesario destacar una vez más los problemas de gestión y reacción del Gobierno de la Ciudad (cuya máxima figura parece estar siempre en el exterior) y del Gobierno Provincial, y ni siquiera la desidia del Gobierno Nacional, más preocupado en erigir al primero como principal opositor, y marcarle la cancha al segundo. 
Sin embargo hay que reconocer que ciertas medidas de emergencia tomadas por todos estos gobiernos tendientes a aliviar la carga económica de quienes perdieron todo son positivas, aunque limitadas. 
Un fenómeno natural tan familiar como es la lluvia desnudó las carencias de una ciudad que ha crecido demasiado para su propio bien. La pregunta que surge ante todo esto es: ¿qué pasaría si en nuestra ciudad se desatara un tsunami, terremoto, tornado o monzón? Si bien no tengo la respuesta, es probable concluir que la Ciudad de Buenos Aires pasaría a convertirse en una zona poco más que inhabitable. 
Dos cosas más que me gustaría destacar antes de finalizar esta breve opinión. Por un lado, es admirable la solidaridad que se ha generado entre la gente, manifestándose sobre todo en donaciones tanto de dinero como de ropa, colchones, útiles escolares y demás elementos necesarios para los ciudadanos que han perdido todas sus pertenencias a causa del temporal. Actos que hace mucho no veía en una escala tan grande. 
Por el otro, la siempre desafortunada intervención de los medios de comunicación, haciendo foco siempre en el amarillismo, y el golpe bajo, llegando al punto tal de anunciarle a una señora mayor en vivo la muerte de su vecino. Realmente indignante y de una bajeza tal que ya ni siquiera sorprende. 
Para concluir quisiera expresar mi deseo de que los distintos gobiernos logren trabajar conjuntamente para que se realicen las obras de infraestructura necesarias para que esta tragedia no se vuelva a repetir. Más allá de intereses contrapuestos, ideologías y aspiraciones, es necesario anteponer el bien común. No nos olvidemos que ha muerto demasiada gente, y otra tanta ha perdido todo. Esperemos que de una vez por todas se entienda la veracidad de aquella vieja máxima que reza: “más vale prevenir que curar”.

sábado, 30 de marzo de 2013

La vuelta a Flores en diez canciones

Hay días, y Dios sabe que son pocos, en los que no hay demasiado para hacer. Todas las obligaciones quedaron atrás, mas no sea por unos momentos, y tenemos varias horas para pasar con nosotros mismos.
Aquí suele presentarse un dilema: ¿qué hacer? Tenemos tantas cosas postergadas que muchas veces por no saber cómo empezar terminamos aburridos y sin hacer demasiado.
En mi caso en particular, mis gustos son más bien simples, y van desde leer libros y revistas, algún comic quizá, a ver series, películas, sobre todo aquellas que por discrepancias en los gustos, no puedo ver en pareja.
Sin embargo, hay un tercer pasatiempo que es anterior a todos ellos, al menos en cuanto al orden cronológico en el que llegó a mi vida. Se trata ni más ni menos que escuchar música, y que mejor que hacerlo mientras damos un pequeño paseo, una simple caminata si pretensiones, pudiendo tener o no un destino fijo.
Eso es exactamente lo que se me ocurrió hacer hoy, un día de ocio en soledad. Tomé mi Ipod, lo configuré en reproducción aleatoria, y salí a deambular por el barrio de Flores.
No apreté play hasta que la puerta del edificio donde vivo se cerró a mis espaldas. Sonaron los primeros acordes de la versión acústica que Colin Hay hace del clásico Overkill, de su banda ochentosa Men at Work. Con ese ritmo relajado, y perdido en su letra, avancé las primeras cuadras por la Avenida Directorio.
Aún sin rumbo fijo, el random acercó a mis oídos un hit de Paul McCartney & Wings, grabado en vivo por el propio Paul hace pocos años, Mrs. Vanderbilt. Y así el ritmo empezó a aumentar.
Para cuando llegué a Rivera Indarte, doblé y me sorprendió el aroma a jazmín que provenía de la arbolada Bonifacio, al ritmo de Killer Queen, hit de la banda de Freddy Mercury y Brian May.
El destino se hizo visible a medida que me iba acercando a Rivadavia. Sería Yenny, para ver si había algún disco, libro o film interesante (siempre hay algo) que comprar. A todo esto, ya estaba rockeando, con Def Leppard, que tocaba Pour Some Sugar on Me, en exclusiva para mí.
Una vez expuesto al calor, y el constante ir y venir de gente que pululan por la Avenida Rivadavia, los climáticos acordes de Given to Fly, de Pearl Jam, sirvieron para acompañarme las últimas cuadras, hasta llegar a mi destino. Nótese que si bien llegué antes del final de la canción, no entré hasta una vez concluida la misma.
Adentro todo acurrió como siempre. Miré todos los discos y libros que pude, considerando alternativas, deseando tener la posibilidad de realizar compras superiores, etc. Nada que un buen melómano o consumado lector no entienda o haya vivido. La nota graciosa (de esas que sacan una sonrisa, no de las que nos hacen reír a carcajadas) la dieron dos hermanas (una de unos 8 y otra de unos 11 años), que me sacaron de mi concentrada búsqueda de libros interesantes y baratos, mientras se peleaban por cuál de las dos se iba a comprar un libro de historietas de X-Men. Signo de que los tiempos han cambiado bastante desde que yo tuve esa edad.
Una vez afuera, ya con tres libros y un disco nuevos bajo el brazo, volví a colocarme los auriculares, dispuesto a iniciar el camino de retorno. Barbara Ann, con aquellos geniales juegos de voces de los Beach Boys, me guió con su brevedad las primeras cuadras.
Pegadita, llegó un éxito de la década del ochenta, a cargo de la banda The Cure. Me refiero a In Between Days, cuyos sonidos adornaban de la mejor manera las baldosas de la calle Membrillar.
Justo antes de doblar en Juan Bautista Alberdi, aparecieron por primera vez los Beatles, con un tema claramente adelantado a su época, Come Together.
Caminadas varias cuadras, la segunda parada se hizo visible al tomar la calle Bonifacio. Palmeiras, la mejor heladería de Flores, se encuentra enclavada en la esquina de Pedernera y Bonifacio, y es común encontrar grandes colas de gente del barrio. Mientras compraba mi cuarto, me puse alternativo y noventoso, al ritmo de Shady Lane, de los geniales Pavement.
Para concluir mi travesía, y mientras subía con mis compras y mi helado, por la calle Lafuente hacia Directorio, me dejé llevar por la potencia insuflada por el capo del metal Alice Cooper, a través de su No More Mr. Nice Guy, cuyo final se produjo apenas unos metros antes de arribar a mi hogar.
Así concluye esta breve crónica, mientras ejerzo otro de mis pasatiempos, escribir.

sábado, 16 de marzo de 2013

Siguiendo series


Ya se ha escrito mucho sobre la crisis de ideas en el cine hollywoodense. La falta de historias originales es cada vez más clara. En este contexto la industria se ha vuelto hacia sí misma (realizando remakes, secuelas, precuelas o spin-offs), o hacia otras disciplinas de la cultura (tomando ideas de la literatura o del comic).
Por suerte, ante esta situación la televisión propuso una solución. Las series no solo han ido ganando público, sino calidad en la producción, pero sobre todo en las historias abordadas, de una variedad que hace mucho no se ve en la gran pantalla. Así, desde hace casi diez años figuras importantes del cine se han ido volcando a la pantalla chica. Ejemplos sobran, baste mencionar actores como Kevin Bacon, Glenn Close, James Caan, Jean Reno, Dennis Quaid, Martin Sheen, Kiefer Sutherland, entre  muchos otros que ven en la TV oportunidades que antes no estaban presentes.
Así de un tiempo a esta parte se ha vuelto muy común seguir series regularmente, sin perderse ni un capítulo. Quizá este fenómeno haya sido inaugurado en forma masiva por Lost, la serie de J.J. Abrams que cambió no solo la manera de realizar las series, sino la manera de verlas.
Hoy por hoy resultan de lo más normal las charlas entre amigos sobre tal o cual episodio de nuestras series favoritas, y las recomendaciones sobre que show seguir a continuación. Porque la variedad es tan grande que hay productos atractivos para todo tipo de público, y es probable que en una reunión de cinco amigos haya más de cinco series de las que hablar.
Ante este rico presente, surge un problema, inexistente en otras épocas. Puede pasar que la cantidad de series que vemos sea tan grande, que nos cueste seguirlas, recordar que capítulo nos toca ver o lo que pasó en el episodio anterior. Para esta problemática ya hay varias herramientas pululando en la web, de las cuales hoy voy a recomendar una. Se trata de la página www.sidereel.com, en la cual luego de registrate podes buscar y seleccionar todas y cada una de las series que seguís, y llevar un control de los capítulos que ya viste y de los que te faltan por ver.
La base de datos es muy amplia y se pueden encontrar shows de todos los tiempos. Además brinda información sobre nuevos programas o sobre los que finalizaran, o serán cancelados al concluir la temporada vigente.
A mi, que sigo varios programas, algunos viejos (como Star Trek: The Next Generation o Sliders) y otros nuevos (Boardwalk Empire, Arrow, Sherlock, The Walking Dead o The Following), me resulta de gran utilidad, incluso para poner “en la cola” a otras series que quiero ver en el futuro. Espero que el ocasional lector también le encuentre uso, y que siga disfrutando de las series, que a esta altura son casi una adicción.